Por: Carlos Hidalgo / @carloshidalgo
Publicado en: bez.es

Imagen de archivo de un acto del ICANN

ICANN

La asignación de direcciones en Internet ya no depende del Departamento de Comercio estadounidense. Pese a las protestas de los republicanos, la transición se ha realizado sin problemas a un ente privado sin ánimo de lucro, que busca la fórmula para representar en su gestión a todas las partes Interesadas en el funcionamiento de la red de redes

Era un cambio de manos largamente planeado: la transferencia de la gestión técnica de los nombres de las páginas web del Gobierno de los Estados Unidos a una agencia internacional sin ánimo de lucro, donde están representados todos los colectivos a los que afecta la gestión de Internet. Todo ello se puso en marcha el sábado pasado, pese a intentos del Partido Republicano para retrasar la transición.

El Departamento de Comercio de los Estados Unidos cedió la gestión de los dominios -la agenda de Internet- al ICANN, la Corporación para Asignación de Nombres y Números en Internet (por sus siglas en inglés). Todo ello después de que una demanda para impedirlo fuera rechazada por un juez federal en Texas, el pasado viernes, 30 de septiembre.

Sorteada la demanda de los republicanos

La Administración estadounidense ha sido hasta ahora uno de los principales gestores de la “libreta de direcciones” de Internet, desde 1998. Principalmente, porque Internet es más o menos un invento estadounidense. Los críticos de la cesión han intentado bloquearla o retrasarla, alegando que podría poner en riesgo la libertad de expresión; una crítica a la que, tanto las compañías tecnológicas, como el gobierno de Barack Obama, han negado fundamento alguno.

Un juez federal ha parado el intento de los republicanos de obstaculizar la cesiòn

Aun así, el miércoles 28 de septiembre se interpusouna demanda contra esta decisión por los Estados de Arizona, Texas, Nevada y Oklahoma -todos ellos gobernados por el conservador Partido Republicano-, en la que se argumentaba que la cesión de la gestión de los dominios era inconstitucional y necesitaba ser aprobada por el Congreso de los Estados Unidos. Demanda que, recordemos, fue desestimada en Texas.

ICANN, con su sede principal en California, es una entidad sin ánimo de lucro que gestiona los llamados “dominios de alto nivel”, como los .com y los .net, y les asigna sus direcciones IP (una dirección numérica asociada a cada dominio) para poder ser accesibles.

Gobierno plural y ágil

Tras la transferencia, el ICANN se rige por un grupo de académicos, expertos técnicos, representantes gubernamentales, de la industria, de la sociedad civil y hasta usuarios individuales de todo el mundo. España tiene representación a través del ente público Red.es y con la participación de Telefónica. Todo alrededor de una Junta de Gobierno de 16 miembros con derecho a voto y 5 sin él, siendo estos últimos cinco los representantes de los gobiernos. La idea es que el sistema permita la gestión de Internet sin vetos gubernamentales, a diferencia de las agencias del sistema de Naciones Unidas, cuyos bloqueos pretenden evitarse. Ese era precisamente el temor expresado por los republicanos estadounidenses, que temían que países como Rusia o China interfiriesen u obstaculizasen la asignación de direcciones. El sistema de la Junta de Gobierno evita precisamente esa clase de interferencias gubernamentales, aunque cualquier Estado puede poseer medios técnicos para ejecutar “de facto” un bloqueo a determinados dominios de Internet, independientemente de la gestión del ICANN. Rusia ha sido el único país que ha expresado objeciones al sistema de representación de la Junta de Gobierno, aunque fuentes del ICANN han expresado a Reuters su convencimiento de que es “una actitud política, de oponerse por sistema a cualquier propuesta que les parezca bien a los Estados Unidos”.

La cesión de la gestión de los nombres se lleva planeando desde los años 90

Precisamente, la idea de que los EEUU transfiriesen el control de los dominios a supervisión internacional no es una idea nueva, sino que lleva planeándose desde los años 90, sin que hubiera un plan formal para ello hasta marzo de 2014.

Catastrofismo republicano

Los republicanos del Congreso de los EEUU, liderados por el senador texano Ted Cruz, trataron de impedir la cesión durante el pasado mes de septiembre, introduciendo para ello una enmienda en un proyecto de ley que no tenía nada que ver con el asunto, sino que trataba acerca de necesidades adicionales de financiación del Gobierno estadounidense.

Cruz denominó el traspaso de las competencias de los dominios al ICANN como “un regalo para Rusia”

Cruz denominó el traspaso de las competencias de los dominios al ICANN como “un regalo para Rusia” y para otros gobiernos, pero la iniciativa parlamentaria republicana no prosperó. Del mismo modo, las apelaciones de los Estados republicanos en los juzgados federales han sido igualmente desestimadas. Desde la administración Obama creen que, de haber tenido éxito, ello hubiera supuesto un duro golpe a la credibilidad estadounidense a la hora de abordar negociaciones internacionales sobre los estándares de Internet o medidas de seguridad en redes. Pero no sólo los oponentes políticos de los republicanos piensan así. En general, expertos técnicos y grandes empresas coinciden que la actitud republicana es “catastrofista” y que no tiene fundamentos técnicos. Sí que puede tener que ver, señalan, con la cercanía de las elecciones presidenciales de EEUU.

Por su parte, el ICANN ha hecho pública una carta en la que algunas de las principales empresas y actores del sector se felicitaban por la transferencia de las competencias.

Los expertos coinciden en que la actitud republicana no tiene fundamentos técnicos

Y Ed Black, director general de la estadounidenseAsociación Nacional de la Industria de Informática y Comunicaciones (CCIA), asociación patronal de las tecnológicas, escribió en un comunicado que la gestión internacional de los dominios es un “paso simbólico, pero importante para proteger la estabilidad y la apertura de Internet, que afecta a nuestra libertad de expresión, a nuestra economía y a nuestra seguridad nacional”

Preguntada por Reuters acerca de si los Estados republicanos volverían a apelar en los tribunales,Mónica Moázez, portavoz del Fiscal General de Nevada, respondió que aún están valorando todas las opciones.